El Blanco y La Negra
Al fondo de un profundo plato, rodeado de verduras y con unas cucharadas de sal encima se encontraba el sapo González. El Blanco y la Negra lo devoraban de a poquito y con el único tenedor de la casa mientras escuchaban con atención las noticias. El clima era insoportable, como de costumbre.
Vivían juntos bajo un puente en San Lorenzo. Se podría decir que era un lugar relajado, lo único que los privaba del buen descanso por las noches eran aquellos violentos conductores que llevaban sus cacharros a toda velocidad.
Aquella tarde era triste y solitaria. Les llevó más de una hora devorar al sapo González casi por completo. Solo sus ojos quedaron en el plato, ojos que ya no sabían para donde mirar. La Negra se había amargado más de lo que ya estaba, envidaba aquel par de ojos. Ella era ciega.
—Pobre Negra.— pensaba el Blanco. Esta vez, sentado en una silla junto a su mujer y dos ojos de sapo, desempolvaba su antigua guitarra de seis cuerdas. Le iba a cantar una canción, una de colores, como las que la canta un color a otro por más oscuro que sea.
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Este debe ser el soundtrack oficial:
Comentarios
Sari dice
Es un genio ♥
Deje el suyo...